Lo primero, levantarte tempra en día de asueto, acto seguido, desayunar algo ligero para no andar guacareando en plena montaña, después de esto, a desempolvar la bicicleta que ya tenía 3 años guardada. (Por cierto, una semana antes fuí a comprarle "cámaras" nuevas a las llantas, se habían desinflado y ya no tenían la forma circular que debían.)
Acto seguido, buscar el mentado "rack" para montar la bici al carro, ya lo encontré y también lo desempolvé. Lo monté al carro y ahh como batallé para subir después la bici, pero si quedó bien.
La cita era a las 9 am, en su antiguo depa que estaba cerca de la entrada a la huasteca, mas o menos 2 kms. Ya llegué, desmonté la bici, me puse el casco, y los guantes, ahí aparentando saber que rollo con eso. Salió mi cuate, ya listo con su bici. Y me dice que ya me trepara a la bici, que ibamos a irnos de ahí de su casa a la Huasteca, para ir calentando las piernas.

Uuuuuta... que chinga, nomas de calentar me cansé.. apenas ibamos entrando a la Huasteca y ya no podía. Pero era un reto. Y aquel vato, diciéndome que le diera mas, que aguantara. Y yo quejándome todo el camino. Parábamos a cada rato porque yo no podía, los músculos de las rodillas me dolían... Ya cuando le dije que rollo, me dice aquel.. Eh puños, pues súbele el asiento, lo traes muy abajo!! Acto seguido, se lo subí... uu santo remedio! De esas cosas que uno no sabe, que solo es treparse a la bici y ya le das. Ya arreglado este asunto le seguí, que como quiera cansado, pero ya sin el dolor previo. Nuestra meta era hacer una travesía en la terracería, con rumbo a la "presa rompe picos".

Yo iba hecho a la idea de ir hasta alla, pero ooh sorpresa.. justo cuando ibamos terminando de rodar por la carretera y cambiar a terracería, que se me cae el pedal de la bicicleta... nomás le grité al Nahúm.. péerate... que se me cayo el pedal!!!
Aquel chavo dijo... Queeeeé?. Si wey, el pedal con todo y el brazo.Andale esto era nuevo hasta para él, me bajé de la bici, y la tuerca que sujetaba el brazo, quien sabe dónde quedó. Así que agarré una piedra, y metí el brazo por presión. Funcionó, pero a acada rato se caía. Pues de regreso, sin pedal, no se puede hacer mucho, además cada dos kms se iba cayendo el pedal, así menos.
Durante el regreso, nos aventuramos a irnos por una vereda que va paralela a la carretera, empedrada desde luego. Ibamos muy confiados avanzando a buen paso, cuando de repente, escucho que algo cae y rebota en la llanta. Cuando volteo a ver, era el méndigo freno delantero de mi bici... Que rollooo! Mi bici se iba deshaciendo en partes!

Ya con el ánimo medio decaido, agarré lo que pude encontrar del freno y nos regresamos.
El regreso fué interrumpido cada 2 kms más o menos, porque se caía el pedal, así que me guardé una piedra, para cuando necesitara ajustarlo, a chingazos lo ponía. La piedra la tengo en mi oficina como recuerdo de mi primera visita a la Huasteca.
Esa fué mi primera experiencia pedalenado en montaña, que ni siquiera llegué a la montaña pero me dió algo que contar, y para la próxima ya iba mas preparada, pero esa sera otra entrada.
Por lo pronto, esperaré el próximo fin de semana para volver a ir.
Por lo pronto, esperaré el próximo fin de semana para volver a ir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario